domingo, 18 de septiembre de 2016

Lejana promoción del 86


                                    Una década, cinco lustros, son números redondos que invitan a ser festejados con cierta profusión; así fue como ocurrió: los diez y los 25, tuvieron una acogida propia de su redondez. Los 20, entre lo uno y lo otro, marcaron una parada vigía que, aunque no asistieses, indicaba que la llama seguía encendida, que el recuerdo y las vivencias de una época habían prendido en nuestra promoción, en una prolongación indefinida, con vocación de no extinguirse. Y tras ese paso intermedio, seguido de los factos del 25, llegamos al 30. Redondo pero excesivo, el 30, volvió a ser motivo de regocijo y alegría, bajo una puesta en escena, que ya quisieran para sí la infinidad de turistas que visitan Granada cada año: "La ruta del agua en la Alhambra" y "La ruta de la Historia de Granada desde los miradores de altura", cuyos nombres, por sí solos, lo dicen todo, fueron las actividades que, repartidos en dos grupos, el pasado sábado, 10 de septiembre, daban comienzo a una jornada intensa de encuentros y camaradería, cargada de amistad y confraternización.
                                    Sin duda alguna, la nuestra, nuestra promoción, puede presumir de algo que, para una mayoría de promociones universitarias, supone una quimera de difícil concreción. Seguramente, este hecho, ni es casual ni, mucho menos, producto de una ñoñería rampante; bien al contrario, es un motivo de orgullo que llevamos impreso en nuestro carácter como miembros de aquella lejana promoción del 86. Bien es cierto que los cinco años que determinaron el que ahora uno esté hablando de este aniversario, no son cinco cualesquiera años de nuestras vidas, y mucho menos, la caracterización de los mismos, podía dejar indiferente a nadie: al convivir diario en clase, hemos de añadir las muchas excursiones y viajes que hicimos juntos, en el marco de algunas de las más significativas asignaturas, lo cual, como puede sospecharse, supuso que la amistad y la camaradería, a las que antes me refería, sin que fuese necesario un desmedido esfuerzo, forjasen unas relaciones humanas que, para quienes las dificultades en ello siempre nos han acompañado, era un regalo maravilloso que la vida nos otorgaba y del que emana un eterno agradecimiento.   
Grupo guiado por Pepa Moya: Ruta del agua en la Alhambra
                                                                                                                                              
Grupo guiado por María Teresa: Ruta de la Historia de Granada desde los miradores de altura

 
El encuentro

Foto de familia


Pd: además de las rutas y el posterior encuentro de ambos grupos, por la noche, la jornada lúdico festiva, tendría su continuación con una cena, seguida de un karaoke


  
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