viernes, 5 de septiembre de 2014

Paréntesis entre bosques, abruptas costas y otros relajantes escenarios


                          Hay paréntesis vitales, prolongados en el tiempo, que apenas surten efecto sobre aquellos que los ejecutan. Los hay mínimos que, sin embargo, dejan su huella impresa en una prolongada estela. Los nuestros, los de mi familia y míos, a modo de viaje anual por tierras septentrionales de la Península Ibérica, son cortos: al de este año, sólo una semana le dio forma; está por ver cuan larga será su ascendencia. No obstante, por la experiencia misma del presente año, y la de los anteriores, le auguro una influencia nada desdeñable, en su carácter positivo, para la continuidad que la cotidianidad habrá de ir mostrándonos.
                 

                          Entre el 22 y el 29 de agosto pasados desarrollamos esta entrañable actividad. Fiel a mi entrada anual en este blog,  en la que hablo del viaje realizado, en esta ocasión, será el testimonio de las fotografías, acompañadas de breves leyendas, y de algunas reseñas, a modo de enlaces, que conducen a páginas en las que se aclaran algunos aspectos no explicados, las que, si os apetece, os mostrarán parte de nuestra vivencia. Gracias por estar ahí.

                                       
                                         Primer día. Viaje hacia Orio (Camping Zingira):

Cariñena, Zaragoza

Camino de Guipúzcoa

Instalados en Zingira

La luciérnega

A descansar
                            

El segundo día: Pagoeta

En Aia, dispuestos a emprender la marcha perimetral, de 17 km, en torno al Parque Natural Pagoeta

Fracking no, ni en Pagoeta, ni en ningún lado

Ante las primeras estribaciones de la ruta

Lagartija a determinar (¿ibérica, Podarcis hispánica?)

Metidos en materia, sumergidos en el bosque

Ante el tocón del haya caído

La altura y sus paisajes

Saliendo del bosque, continuando la marcha

Hongos: peo de lobo

 Contemplación mutua, entre cedros y personas  

Continúa la marcha perimetral

Setas y hayas

Orio, abajo


Parada y foto

Más allá, fuente y abrevadero



Abrevadero cargado de renacuajos



Una sanguijuela dejándose ver



Tras pronunciado ascenso, inicio del descenso

Paisajes nuevos salen al paso



También el perro pastor nos saluda



Les llaman Pottokas



La babosa da cuenta del resto de pepino de la comida

De las seis horas de camino, sólo una nos quedaba

Comprobando lo ya realizado

De nuevo el bosque y sus inquilinos

Helechal en el sotobosque

Desde lo profundo 

Variadas especies de hongos

 Zarautz: Aia cada vez más cerca

Tapiz forestal

Contemplando el ciprés de Lawson (Niebla en primer plano)

Cerrando el círculo: otra vez  el mar y nuevos caseríos

Zarautz

Entre el bosque y el mar

La humedad y sus huellas: musgos y líquenes la delatan

 Zarautz entre el follaje

Nueva parada, nueva foto

Inmenso Cantábrico

Oteando

Mirador

Dejándose acariciar en el caserío

Piedra de afilar 

Más utensilios

Tercer día


Aportes laterales

Helechos

Petirrojo junto al camino

Uno de los varios túneles que cruzamos

El río Leizarán


El Leizarán y su ribera

Descanso sobre el lecho de agua


Nuestro perro en su salsa

Los cinco en el posado

Disfrutando del fresco paisaje

Eslizón: lución

Recreo

Ecdisis: Muda de cangrejo

Volviendo al camino

Sempiterno petirrojo

Lombriz errante

Caserío casi al final de los 15 km recorridos

Nuevas setas 

Familia de escarabajos necr

Cuarto día: Bilbao y Donosti

Frente al nuevo San Mamés: Frustrado intento de conseguir entradas para el Athletic-Nápoles del próximo miércoles, 27 de agosto

Zorzal en el camping

Pinzón en el camping

Comida antes de partir rumbo a  Donosti


Donosti: la Concha

Baño en la Concha

Caída de la tarde

Abandono del baño

Tras el baño

La puesta de sol
Kurssal


Chao, Donosti

Quinto día: La costa del Flysch

Zarautz

Getaria

En el monumento a Elkano

Callejeando por Getaria

Playa de Getaria

Desde el monumento de Elkano, en Getaria

Esta pareja de gorriones merecía ser retratada

Arqueohistoria en Getaria

Historia a flor de calle

Flysch en Zumaia




Amplia visión del Flysch de Zumaia


Posando ante el Flysch

La Ermita de San Telmo en lo alto

Vértiginoso paisaje


Alineación con el Flysch

Cabalgando sobre el Flysch

Los cinco sobre el Flysch

Otra perspectiva más del Flysch

Toca bañarse

Mar picada

Interpretaciones


En Zumaia

Sexto día: Playa de Orio y Bilbao

Playa de Orio

Mirador

Otra protagonista sempiterna: la lagartija (roquera, Podarcis muralis)

Costa agreste en Orio


Arriba y frente a la costa de Orio


Orio


Preparando gibia y truchas


Sobremesa antes de partir hacia Bilbao



Mírala ella


 Tarde del miércoles 27 de agosto: a una de las excursionistas la dejamos en Sondika para tomar el avión a Alicante; los demás, aún sin entradas, llegamos a Bilbao para vivir el Athletic-Nápoles en sus calles

Otra vez será lo de visitar el nuevo San Mamés




Inolvidable gabarra

Las calles de Bilbao, un hervidero

San Mamés en la distancia
No quedó otra, lo vimos en un bar



La alegría no se disimula

San Mamés, al otro lado de la Ría, tras el partido




Séptimo día (Costa vizcaína)

Adentrándonos en Mutriku

Junto al puerto de Mutriku

Recónditas calles




Callejeando por Mutriku
                                             Visita al Museo Geológico de Mutriku (Nautilus)





Junto al faro de Lekeitio




Faro




                                             La última parada de este día nos llevó hasta Ea




Playa de Ea






La mañana del regreso (Octavo día)




Santos López Giménez

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